-Isabella -pronuncio mi nombre completo con cuidado al tiempo que me despeinaba el pelo con la mano libre; un estremecimiento recorrió mi cuerpo ante ese roce fortuito-.
No podría vivir en paz conmigo mismo si te causara daño alguno –fijo su mirada en el suelo, nuevamente avergonzado-
La idea de verte inmóvil, pálida, helada…No volver a ver como te ruborizas, no ver jamás esa chispa de intuición en los ojos cuando sospechas mis intenciones…Seria insoportable –clavo sus hermosos y torturados ojos en los míos—Ahora eres lo mas importante para mi, lo mas importante que eh tenido…Nunca.
Al final, dije:
-Ya conoces mis sentimientos, por supuesto. Estoy aquí, lo que, burdamente traducido, significa que preferiría morir antes que alejarme de ti –Hice una mueca-. Soy idiota.
-Eres idiota- acepto con una risa.
Nuestras miradas se encontraron y también me reí. Nos reímos juntos de lo absurdo y estupido de la situación.
-Y de este modo el león se enamoro de la oveja…-murmuro.
-Que oveja tan estupida!-musite.
-Que león tan morboso y masoquista!
21.2.10
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario